Independientemente a la actividad que te dediques, siempre van a existir durante su desempeño señales que te van a indicar que no estás tomando las decisiones correctas, lo que traerá como consecuencia no tener buenos resultados.

Por esto, es importante que aprendas a identificar estas señales y que comiences a llevar tus actividades por el camino indicado. A continuación encontrarás cuatro situaciones en las que debes prestar atención y no tomar decisiones erradas.

No es lo que siempre quise, pero pagan bien. Si en medio del camino, surge una propuesta tentadora, con la posibilidad de ganar un buen dinero, pero tienes que trabajar en algo que no te gusta y está totalmente alejado de tus planes. ¡No lo hagas!

Va contra mis principios, pero necesito el dinero. En este punto no se está hablando de conductas ilegales, pero hay situaciones en la vida en que te puedes enfrentar con algunos dilemas un tanto complicados. Por ejemplo, tú entiendes que el cigarro hace mal a las personas y tiene posiciones radicales contra la industria del tabaco y criticas al sector. Pero un día Philip Morris aparece en tu vida y te ofrece un cargo ejecutivo de alto nivel, con un salario que no esperabas alcanzar. ¿Aceptas o no?

El consejo es: aunque este trabajo pague bien, nunca te sentirás realizado profesionalmente. Además, difícilmente conseguirás ser el ejecutivo que la empresa espera, porque en lo más profundo estás en contra de todo lo que la compañía hace.

Creo que no va a funcionar, pero voy a seguir intentando.Nadie ha podido probar que el optimismo por sí solo puede generar resultados tangibles. Mucha gente cree que con sólo pensar de forma positiva las cosas resultarán. Pero si inicias un negocio teniendo la seguridad que será difícil sacarlo adelante, las oportunidades de que te vaya bien serán mínimas,y por lo mismo, es mejor no intentarlo. Si no crees en un proyecto, nadie lo hará.

Ya lo hice y fue un fracaso, pero puede que ahora resulte.Equivocarse es parte de la vida. Insistir en el error también. Por eso hay gente que consigue tener éxito y otros que pasan toda su vida intentándolo. Equivócate, no tengas miedo, pero aprende de tus errores. Úsalos para fortalecerte, porque la persona que nunca se ha equivocado está en desventaja. Eso sí, trata de no hacer todo de la misma manera otra vez.

Cree en ti, en lo que haces y en lo que eres, no te dejes llevar por el dinero. Ser exitoso no es sólo llegar a ser millonario con el trabajo en tu empresa. Ser exitoso también es trabajar en lo que se quiere y te gusta.