HARRY POTTER Y EL TESORERO QUE VIVE EN VENEZUELA

Por Luis E. Montero

Economista

Cierto día en una tarde de abril de 2019, mi imaginación tuvo espacio de volar y de concebir al célebre personaje de J.K. Rowling, Harry Potter, con el rol de Tesorero de una pequeña empresa en Venezuela. Lo imaginé montándose en el Metro de Plaza Venezuela, y con mucha suerte llegar a su trabajo después de una larga travesía que incluye horas de espera en la estación porque había habido una falla eléctrica.


  • Al sentarse en su puesto de trabajo se da cuenta que no autorizó los pagos de nómina en el banco, por lo cual los abonos se realizarán eventualmente en la noche (sino al día siguiente), y que el día comienza complicado porque se debe comprar un repuesto de uno de los equipos de planta que se dañó durante la contingencia eléctrica del mes anterior, para el cual tiene oferta válida por 24 horas so pena de sufrir el temible incremento de precios.
  • Los vendedores le manifiestan que los clientes están pidiendo crédito a 3 días y que sino, no están dispuestos a comprar la mercancía, pero son clientes importantes y de tradición para la empresa.
  • Le manifiestan de la planta que hubo una pérdida de inventario porque se había ido la luz y se metieron, robando parte del inventario que es sólo útil para el proceso productivo de la empresa, pero que igual se llevaron, así que hay que reponerlo.
  • Llama al banco a ver si puede utilizar su línea de crédito, pero le informan que los cupos de uso de la línea están ya programados para esa semana y que debía planificar mejor sus necesidades de caja.


Se reúne con el gerente general de la empresa para ver si pueden establecer prioridades, pero la respuesta es la misma: “todo es prioridad”.


Llega la hora del almuerzo y se da cuenta que, con el apuro de ir al Metro, había dejado su vianda en casa, por lo cual le toca comprar comida. Existen varias opciones en la zona y de envío a domicilio, pero una suele ser más cara que la otra y estaba en medio de quincena. El efectivo que tenía era para regresar a casa por si acaso había alguna contingencia con el Metro. Logra que Ginny (su esposa) le transfiera algo de plata y resuelve el almuerzo, pero pensando en el colegio de los niños y en lo que va a hacer para manejar la situación que se le presenta en la empresa. ¡Ni la magia de Gryffindor le ayuda a pensar en cómo resolver toda esta situación!


Entre amigos

De suerte que se encuentra a un amigo venezolano, también tesorero de una pequeña empresa y le cuenta todo lo que está viviendo. Su amigo se ríe, y como buen venezolano le dice “eso no es nada, a mi me toca resolver además unos beneficios del sindicato que con el tema de la hiperinflación, se quedaron desactualizados”. Luego de reírse por la situación, el amigo venezolano le da algunas recomendaciones:


"En primer lugar, toma una pausa y piensa en frío. Tomar decisiones en medio de la desesperación trae muchos riesgos, así que respira hondo, organiza tus ideas y piensa.


Si la oferta de la máquina es válida por 24 horas, tienes ese lapso para tomar una decisión. Allí puedes hablar con el banco y si la posibilidad de desembolso de crédito sobre tu línea es mañana, pues ya tienes esos dos temas atendidos, y así vas manejando el descalce de momentos de pagos.


En cuanto a la nómina no aprobada oportunamente, a pruébala de inmediato y habla honestamente con tu gente de recursos humanos. En medio de este caos, todos tenemos que estar comprometidos con el devenir de la empresa y mientras más información compartas, más tranquilidad vas a transmitir a los empleados. Este tipo de desembolso definitivamente es prioritario para la empresa, pero en especial debes velar por cumplir la normativa laboral vigente y siempre proteger a la empresa y a los trabajadores.


Para el tema de planta, habla con el jefe de operaciones para dimensionar adecuadamente lo que se perdió y de allí contactar a los proveedores y planificar el momento del pago. Siempre vas a correr el riesgo cambiario para el momento que hagas el pago, pero eso es algo que debes descontar cuando haces pagos a más de 2 días. Siempre, pero eso sí: siempre lleva una planificación del flujo de caja. Hoy en día es tanto o más importante para la empresa contar con la caja suficiente para hacer los pagos que asegurar un objetivo de resultados. Al final del día todo se trata de pensar en frío las cosas y sin desesperarse."


Harry le pregunta: “¿y cómo haces para no desesperarte?” y el amigo le responde; “vivo en Venezuela, ya hay suficiente estrés en la calle como para también llevármelo conmigo”. Se comprometieron a unas birras un día de estos y se despidieron. Harry volvió a la empresa ya más relajado y comenzó a seguir los consejos de su amigo. “Definitivamente en Hogwarts no me enseñaron esto, de verdad que los venezolanos son unos magos”.


Más allá de esta historia

Luego de este espacio involuntario a la imaginación, decidí conversar con algunos colegas economistas, y he podido ratificar una realidad con la que cualquier persona que tenga un negocio en el país se enfrenta: la magia que deben hacer los tesoreros de las pequeñas, medianas y grandes empresas para encarar la realidad inflacionaria y de liquidez del país.


En Venezuela llevamos varias décadas hablando de inflación, y casi un año hablando formalmente de “hiperinflación”. Recientemente el CENDAS ha mencionado que “oficialmente” salimos de la “hiperinflación” y volvemos a niveles mensuales por debajo de 50%.


Esta receta definitivamente hace complejo el manejo de la tesorería de las empresas, ya que deben lidiar con precios incrementales, pero con menor cantidad de bolívares para afrontarlos. Seguramente hemos escuchado sugerencias del estilo:


  • tenemos que reducir el ciclo de cuentas por cobrar y dilatar el de cuentas por pagar;
  • tenemos que tomar la mayor cantidad de préstamos en bolívares posible;
  • tenemos que generar dólares;
  • tenemos que revisar la estructura de costos;
  • tenemos que ajustar precios;
  • tenemos que hacer una planificación fiscal para abordar las retenciones semanales, en fin.


Ante esto, lo mejor que puedo decir es “sí”, hay que hacer todo esto al mismo tiempo y más, porque además debes cuidar de pagar las nóminas a tiempo y mantener contentos a los proveedores clave. Es por esto que una de las posiciones de mayor relevancia en el ámbito empresarial venezolano actual es la del Tesorero.


Sugerencias claves

Con el interés de apoyar la gestión del tesorero, en especial de la pequeña y mediana empresa, me permito resumir algunas sugerencias clave:


  • Piensa en frío y con pocas variables fundamentales. El cerebro humano puede procesar una cantidad limitada de variables al mismo tiempo. Si le metes muchas variables como la ansiedad, puedes caer en una espiral destructiva que te dañará la salud y que no te llevará a decisiones oportunas.
  • Planifica tu flujo de caja de forma diaria y semanal, y revisa a diario la ejecución de esa planificación
  • Toma decisiones oportunas, pero bien pensadas. Escucha a las personas clave que inciden en tu proceso productivo para tomar la decisión más acertada para la empresa.
  • Tus precios deben estar acordes a la realidad de costos que se vive en la actualidad. No son tiempos de grandes márgenes sino de grandes acciones y de flexibilidad.
  • Maneja siempre una buena relación con tus proveedores y tus clientes, en especial en tiempos de crisis. La solidaridad ha permitido que subsistan las empresas en medio de una situación tan compleja como la actual.
  • Cumple tus compromisos. La nómina no tiene discusión. Tus proveedores clave tampoco.


Y lo más importante: ACTÚA.

La inercia de acción es un costo demasiado elevado en la Venezuela actual.