¿Cuántos ejecutivos fracasan después de haber alcanzado una posición gerencial, posiblemente con mucho sacrificio, trabajo y aspiraciones? No son pocos, y no es por incapacidad, ni irresponsabilidad. Es porque ya en la gerencia cometen errores que tarde o temprano los llevan fracasar, a pesar de su capacidad e inteligencia.

A continuación el portal http://rogervalladares.com describe algunos errores que llevan a los gerentes a perder sus puestos de dirección:

1. En primer lugar asumen el papel de jefes y actúan como tal, olvidando que por causa de él existe una mayor jerarquía que puede ser: un Director General, un Gerente General, un Presidente de la compañía, un consejo de administración y hasta una asamblea de accionistas, a quienes tiene que rendir cuentas de su gestión.

2. Si no tiene la madurez profesional, el puesto lo enferma y lo lleva a desconocer la autoridad que existe sobre él. Se vuelve muy sobrado y no acepta la orientación, directrices y experiencia de otros ejecutivos de mayor posición y antigüedad.

3. Como ahora son gerentes, no se relacionan con sus antiguos compañeros, a los que ven de menos. Pierden el valioso contacto con quienes les pueden apoyar en su gestión, olvidando que es difícil llegar a la cima, pero que es mucho más difícil mantenerse en ella, ya que siempre habrá otras personas que quieren ocupar su posición.

4. Al perder el contacto directo con los mandos medios o intermedios, también se desconectan de la verdadera realidad del trabajo y son sorprendidos al perder el control o conocimiento de los acontecimientos de la empresa.

5. Manejan o dirigen al personal con sentimiento muy paternalista, sabiendo que algunos miembros del personal no están dando resultados positivos. Les permiten equivocaciones y errores que son costosos para la empresa, pudiendo solucionarlos al prescindir de ese empleado mediocre.

6. Se olvidan de estudiar, prepararse e informarse acerca de su entorno, perdiendo creatividad, quedándose así en el pasado, con situaciones antiguas o pasadas de moda.

7. No se saben rodear de los mejores, más inteligentes o capaces colaboradores para que no le hagan sombra. Por el contrario, se asesoran de incapaces que sólo les dicen sus cualidades "música para sus oídos” y así comienza a cometer errores que lo llevarán a perder su puesto.

8. Es muy protocolario en su desempeño y pierde valioso tiempo y oportunidades en actividades irregulares o poco rentables, descuidando las más importantes y productivas.

9. Tomar o no tomar riesgos. Yo soy de los que asumo riesgos, pero no se trata de hacerlo por ser valiente. Se toman con suficiente cálculo del pro y el contra de tomar una decisión, ser muy arriesgado es tan malo como ser tímido y de poca iniciativa. Los que no se arriesgan no ganan, pero deben hacerlo con todos los elementos de juicio para no jugar a la ruleta rusa.

10. Otro error que comenten muchos gerentes, es que sólo pasan en sesiones y reuniones. Se olvidan de los clientes, de la competencia, del mercado, porque a diario se encierran es reuniones y lo hacen a puerta cerrada, dejando para después la atención de asuntos que tal vez son más urgentes o importantes que el tiempo que le dedican a sentarse a tomar café en días y horas que deberían ocupar para cosas más importantes.

Las organizaciones de la mano de sus gerentes para poder progresar, deben experimentar métodos que le permitan el ensayo y el error en la aplicación de nuevas estrategias.