Un mal rendimiento laboral está determinado muchas veces por malas relaciones con jefes, compañeros, inconformidad económica, e incluso, por llevar los problemas de la casa al trabajo y viceversa.

Las empresas deben tener buenas políticas que promuevan la formación de una familia laboral. Sin embargo, cada empleado tiene su cuota de responsabilidad para ayudar a crear un buen clima y mejorar las relaciones, lo cual ayudará a mantener y aumentar la productividad.

Sigue estos consejos de salud180.com y aprende cómo disfrutar lo que haces a diario.

1. Date algún tiempo por las mañanas antes de trabajar y dedícalo a ti, lo cual te permitirá comenzar el día con mejores ánimos y una sonrisa.

2. Predisponte a trabajar. Cada día ingresa a tu trabajo con la idea de hacer algo nuevo, algo creativo que puede ser muy útil para la empresa.

3. Automotivación. Puedes disminuir la carga para ir a trabajar si logras buenas relaciones con tus compañeros.

4. Trabaja a un paso agradable. Intenta desarrollar un plan de prioridad laboral, que te permita administrar el tiempo adecuadamente.

5. Toma una pequeña pausa antes que empieces una nueva tarea. Tu mente necesita un momento para prepararse entre cada actividad.

6. Sé consciente de lo que estás haciendo y su finalidad. Enfócate, no vale le pena perderse en pensamientos porque te bloqueas.

7. Haz lo más importante primero. No malgastes energía con proyectos que no son tan trascendentes en el día a día; maximiza tu rendimiento y realizar las tareas más importantes primero, postergar solamente causa angustias.

8. Olvídate del trabajo. Procura disfrutar de un "break" y tu tiempo para comer. Intenta encontrar alguna técnica de relajación que puedas poner en práctica.

Estos son algunos pasos sencillos que puedes hacer a diario para disfrutar tu trabajo. Además, son muy buenos para mantenerte organizado y disminuir el estrés. Comparte con tus compañeros estos consejos y hagan de la oficina un ambiente súper agradable.