La oratoria es el arte de hablar con elocuencia y seguridad, su objetivo es enseñar, transmitir conocimientos, pero también persuadir a la audiencia. Hablar en público puede generar un poco de nervios e inseguridad, pero es uno de los factores esenciales para ser un buen líder.

Habla con seguridad, firmeza y convicción, no te permitas ser aplastado por la presión o el miedo de presentarte a una audiencia numerosa. La única diferencia de hablarle a una o muchas personas es el micrófono. Según liderazgohoy.com los siguientes 6 consejos te ayudaran a comunicar tu discurso con fluidez y seguridad:

1- Entiende su objetivo principal: ser memorable

El objetivo principal de toda presentación o charla es ser memorable, es decir, que las personas se recuerden de algo de lo que dijiste 1 hora, 1 día, 1 mes o 1 año después. A veces confundimos el objetivo de una charla con convencer a alguien que compre un producto, o en entretenerlo, o hacerlo llorar. Todas las estrategias y técnicas que utilices son importantes, pero el objetivo final es ser memorable.

2- Se enfoca en las necesidades de la audiencia

Ningún discurso se repite de manera. Las audiencias tienen diferentes necesidades y un buen orador se toma el tiempo de entender cuál es su audiencia y cuáles son sus necesidades.

Las ideas principales pueden ser las mismas, pero las preguntas, los ejemplos e inclusive el flujo de la presentación variará si les estás dando la charla a unas profesoras de primaria versus a un grupo de médicos o empresarios.

3- Tienen una estructura

Toda buena presentación tiene una estructura: Principio, Medio y Final. En el "Principio” el orador se enfoca en plantear el problema y dar la promesa por un máximo de 5 minutos. Luego en el "medio” da su presentación y finaliza cumpliendo su promesa de una forma que sea memorable creando impacto en la audiencia.

Un tip: No se recomienda que las personas memoricen una charla. Sin embargo, si se recomiendan que memoricen "el final” de su presentación. Siempre es importante estar listo para cerrar la presentación en cualquier momento.

4- Aplican intencionalmente el lenguaje no verbal

El lenguaje no verbal (gestos, vestimenta, movimientos, posición de las manos, etc.) es tan importante como lo que se dice en una presentación. Los buenos oradores comprenden cómo desenvolverse en el escenario maximizando la comunicación vía el lenguaje no verbal.

¿Quieres inspirar confianza y honestidad? Mantén las manos fuera de los bolsillos y abiertas con las palmas apuntando a la audiencia. ¿Quieres que se enfoquen en tu rostro? Vístete de un color neutro y oscuro. ¿Quieres mantener a la audiencia atenta? Haz pausas y cambia el volumen de la voz en distintos momentos.

5- Interactúan con la audiencia

Interactuar siempre ayuda a mantener a la audiencia atenta al mensaje. Lo importante es que sea corto y específico. Las interacciones demasiado largas causan aburrimiento por parte de los que nos son parte de la interacción. Sin embargo, interacciones cortas obligan a las personas a estar atentas porque no saben si les van a preguntar a ellos en cualquier momento.

6- Son prácticos

Los mejores discursos y charlas son las que llevan a la audiencia a algún tipo de acción. Por ello los mejores oradores llevan su tema a los niveles prácticos de manera que cualquier persona pueda aplicar algo de forma inmediata.

Comparte lo que eres a través de la oratoria, atrévete y conquista la audiencia.