El inglés es el idioma universal por excelencia, ante esto muchas personas dominan esta lengua, sin importar que sea su lengua materna. Esto es porque saben que ser bilingües, puede abrirles muchas puertas, tanto personal como laboralmente.

Las habilidades para aprender un idioma van a variar en cada persona. Algunas aprenden muy rápido y a otras les cuesta un tanto más. Sin embargo, cualquiera puede aprender otros idiomas siguiendo las siguientes recomendaciones de Matthew Youlden (joven británico que habla nueve idiomas y entiende más de diez).

1. Tienes que tener claro por qué lo estás haciendo

Puede parecer obvio, pero si no tienes un buen motivo para aprender otro idioma, es muy probable que, a la larga, se te acabe la motivación. Sea cual sea tu inspiración, cuando decides aprender un nuevo idioma, lo realmente importante es comprometerse al máximo.

2. Sumérgete

Ya te has hecho la promesa, te has comprometido. ¿Y ahora qué? ¿Hay algún tipo de camino correcto para aprender? Matthew recomienda el "enfoque maximizado de 360°": No importa qué herramientas uses para aprender el idioma, lo importante es que practiques todos los días.

Recuerda que el mayor beneficio de hablar otro idioma, es poder comunicarte con otros. Ser capaz de mantener una conversación sencilla es una recompensa increíble en sí misma. Alcanzar metas de este tipo pronto hará que te sea más fácil seguir motivado y practicando.

3. Encuentra un compañero

Matthew aprendió varios idiomas junto con su hermano gemelo Michael, quienes abordaron su primer idioma, el griego, cuando tenían solo ocho años.

Por lo tanto, aunque no tengas un hermano o hermana que te acompañe en tu aventura para aprender idiomas, tener un compañero o compañera te empujará a seguir intentándolo un poco más y a permanecer motivados: "Creo que es un enfoque fantástico. Tienes a alguien con quien puedes hablar y, al final, esa es la idea básica detrás del proceso de aprender un idioma."

4. Mantenlo relevante

Si tu objetivo desde el principio es mantener una conversación, es más improbable que te pierdas en libros de texto y manuales. Hablar con gente hará que el proceso de aprendizaje siga siendo relevante para ti:

"Estás aprendiendo un idioma, es para poder usarlo. No vas a hablar solo contigo mismo. La parte creativa del asunto está en ser capaz de poner el idioma que estás aprendiendo en situaciones cotidianas y útiles, ya sea escribiendo canciones, intentando hablar con gente o usándolo cuando vas al extranjero. Pero no hace falta que vayas al extranjero, puedes ir al restaurante griego que está al final de la calle e intentar pedir la comida en griego".

5. Diviértete

Usa tu nuevo idioma de cualquier forma que sea creativa. Matthew y Michael practicaban el griego escribiendo y grabando canciones. Piensa en alguna manera divertida de practicar tu nuevo idioma, por ejemplo, haz un programa de radio con un amigo, dibuja un cómic, escribe un poema o trata de hablar en él con quien puedas.

6. Actúa como un niño

Aprendemos a base de equivocarnos. Cuando somos niños, se espera que cometamos errores, pero cuando somos adultos, los errores se convierten en algún tipo de tabú. Es más probable que un adulto diga "no sé" antes que "no he aprendido eso todavía" (no sé nadar, no sé conducir, no sé hablar inglés). Que te vean equivocándote o, incluso, teniendo dificultades es un tabú social que no afecta a los niños. Cuando aprendes un idioma, admitir y aceptar que no lo sabes todo es la llave para alcanzar crecimiento y libertad. Despréndete de tus barreras de adulto y actúa como un niño.

7. Abandona tu zona de confort

No tener miedo a cometer errores significa estar preparado para ponerte a ti mismo en situaciones potencialmente embarazosas. Esto puede dar un poco de miedo, pero es la única manera de desarrollarse y mejorar. No importa cuando estudies, nunca hablarás un idioma si no te pones a ti mismo en esa situación: háblales a extranjeros en su idioma, pregunta direcciones, pide la comida, intenta hacer chistes. Cuantas más veces lo hagas, mayor será tu zona de confort y mayor será la facilidad con la que te enfrentarás a nuevas situaciones:

8. Escucha

Tienes que aprender a caminar antes de aprender a correr. En el mismo sentido, tienes que aprender a escuchar antes de aprender a hablar. Cualquier idioma suena raro la primera vez que lo escuchas, pero cuanto más lo escuchas más familiar se vuelve y más fácil te será hablarlo:

La mejor manera de aprender a dominar un sonido es oírlo constantemente, escuchándolo; luego, tratar de visualizar o imaginar cómo se supone que hay que pronunciarlo, ya que para cada sonido hay una parte específica de la boca o de la garganta que hay que usar.

9. Mira a otros hablando

Idiomas distintos demandan cosas distintas de tu lengua, labios y garganta. La pronunciación es tanto física como mental:

"Una manera (aunque puede sonar un poco extraño) es observar cuidadosamente a otros mientras dicen palabras que usan ese sonido, y luego tratar de imitarlo tanto como sea posible. Créeme, puede ser difícil al principio, pero lo conseguirás. En realidad es algo fácil de hacer, solo necesitas practicar."

Si no puedes observar e imitar a hablantes nativos en vivo, ver películas extranjeras o televisión en versión original puede ser un buen sustituto.

10. Háblate a ti mismo

Si no tienes a nadie con quién hablar en el idioma que estás aprendiendo, no hay nada malo en hablarte a ti mismo:

"A lo mejor parecerá que estás loco, pero, en realidad, hablar contigo mismo en un idioma es una buena manera de practicar si no tienes a nadie más con quién hacerlo".

Esto puede ayudarte a mantener un nuevo vocabulario o nuevas frases bastante frescas en tu mente, de manera que te sentirás más confiado cuando tengas que usarlas con otra persona.

No tengas miedo de aprender una nueva lengua, la clave está en la práctica, para vencer tus miedos e inseguridades. Aprende de forma didáctica para evitar aburrirte en el proceso de aprendizaje.