Hoy en día el inglés representa una herramienta imprescindible para establecer conexiones importantes y termina siendo un requisito indispensable para tu compañía, es por eso que preparar a tus empleados en este idioma puede traer mayores beneficios para la empresa

Pero puede que el proceso de organizar un curso de inglés te lleve más tiempo de lo que esperas, por esto, aulaingles.es te da una serie de recomendaciones para que te organices y aproveches al máximo el potencial de tus empleados.

Perfil y número de alumnos: determinarlo te permitirá ser más preciso cuando hagas el presupuesto. No todos los empleados necesitarán recibir clases de inglés. Identifica qué puestos lo requieren y con qué necesidades específicas.

Objetivos y contenidos: plantéate un listado de objetivos a cubrir (fluidez oral, fluidez escrita, dominio de lenguaje técnico, comprensión…) y los contenidos a rasgos generales que tendrán que impartirse. Te servirá en tu negociación con las academias para asegurar que se cumplen.

Horarios y duración de las clases: párate un momento a pensar cuál sería el óptimo. Normalmente las clases de idiomas en entornos laborales se realizan a mediodía o al finalizar la jornada laboral. Sin embargo, ten en cuenta que la última hora de la tarde, después de un día duro de trabajo, son menos productivas y los empleados tienen menos motivación; están deseando llegar a casa.

Presupuesto y gestión de subvenciones: haz un presupuesto a un año como mínimo, multiplicando el número de horas de clase por el número de grupos o alumnos y aplicando una tarifa hipotética, que te sirva de referencia.

Dale herramientas a tus empleados para que sean más productivos. Invertir en la preparación de tus empleados más comprometidos nunca está de más.