Para muchas personas la oficina es un foco constante de estrés negativo, debido al aumento de exigencias y responsabilidades por realizar en poco tiempo. El ser humano se puede llegar a sentir que está realmente estresado y es un sentimiento que puede estar presente por mucho tiempo.

Es hora de tomar medidas y de realizar algunos cambios para manejar el estrés laboral.

·Identificar las cosas que te preocupan: es necesario analizar la situación laboral desde fuera. Mirando las cosas con cierta perspectiva y objetividad, así será más fácil separar las distintas facetas del día a día.

·Ordenar prioridades: es ideal poner límites y darse el permiso para decir 'no'. Si intentas complacer a todo el mundo te saturarás de trabajo y compromisos y estarás creándote una carga de estrés importante. Salir de las cosas pendientes es la mejor opción.

·Técnicas de respiración: respirar profundo y estar tranquilo. Para reducir y controlar el estrés se puede empezar con técnicas de relajación y respiración. No solucionas el origen del problema, pero al menos se consigue controlarlo

·Optimismo y entusiasmo:controlar los pensamientos negativos, no conducen a nada constructivo. También se debe evitar, en la medida de los posible, situaciones negativas.

·Tomar un tiempo para descansar:para evitar el cansancio laboral se necesita un break entre horas para recuperarse y liberar un poco la mente (caminando, tomando un té o conversar entre compañeros)

·Hacer deporte: el ejercicio físico ayuda a calmar las tensiones y a olvidar los problemas. Además, el deporte es una estupenda manera de mantenerse ocupado en las horas centrales del día.

Si continua el estrés laboral, una buena idea es hablar con el jefe inmediato que pueda ofrecer algunos consejos o hablar con un psicólogo el cual pueda ayudar a manejar mejor el estrés.