En muchas ocasiones nos falta el dinero, o no nos alcanza para cubrir nuestras necesidades más básicas, mucho menos para darnos algún gusto, pero en la mayoría de los casos no se trata de no tener dinero sino de no saber organizarnos y administrar tanto los ingresos como los gastos de manera consciente y eficiente.
Cuando tomamos al fin la decisión de organizarnos con respecto a la manera en la que manejamos el dinero, generalmente lo hacemos siguiendo consejos de expertos en la materia, pasos prácticos que nos enseñan a cómo administrar correctamente nuestro dinero y así tener unas finanzas saludables.
Sin embargo, esto puede ser en un principio, un error que nos lleve a fracasar en nuestro intento de aprender cómo manejar nuestras finanzas, pues no se aplican a nuestras preferencias, opciones, gustos o expectativas, sino que son demasiado genéricas.

Cambio de Hábitos

Aprender a organizar nuestras finanzas supone que cambiemos nuestros hábitos de consumo y que rompamos con nuestros antiguos patrones de conducta respecto al consumo, al ahorro, al gasto y a aquellas cosas que consideramos necesarias o que tenemos como prioritarias dentro de nuestra vida.
Así que lo primero y más importante es que observemos y podamos identificar cuál es nuestro comportamiento respecto a la manera en la que usamos nuestro dinero, en qué nos gusta gastar, cuáles son nuestras prioridades, cuáles gastos consideramos necesarios y cuáles no, tener esto por escrito nos servirá de guía.

Consejos para manejar tus finanzas

Una vez que te has dado cuenta de cómo te relacionas con el dinero, podrás identificar en dónde están tus fallas y qué es lo que debes cambiar, así como también adaptar tu nuevo sistema de administración financiera un poco a tu gusto y personalidad, porque lo que se trata es de ser inteligente al momento de usar el dinero no de reprimirnos.
  1. Analiza cuál es tu situación actual, cuanto ganas, cuáles son tus gastos mensuales, ten esto por escrito y bien organizado, no incluyas aquí los gastos en lujos, artículos o actividades de esparcimiento.
  2. Ahora sí se puede hacer un presupuesto de ingresos con aquellos que con seguridad recibes mes a mes. Con esto queremos determinar cuáles son los recursos que tenemos disponibles.
  3. Luego también debes presupuestar tus gastos, incluyendo aquí los gastos fijos como pago de alquileres, tarifa del teléfono, servicios públicos, cuotas de créditos, etc. En este punto será útil analizar si en cada uno de estos podemos gastar menos, por ejemplo buscando una tarifa más barata en algunos servicios.
  4. Luego se ordenan esos gastos según la prioridad que tenga cada uno.
  5. Por último, será necesario que se lleve un registro de cada cosa en la que se gasta diariamente, esto te permitirá tener un mayor control de tus gastos y observar cuáles de estos se podrían evitar o ahorrarse.
  6. El tema del ahorro es un poco más complejo en una economía como la nuestra, sin embargo si tenemos un mayor control de nuestros ingresos y gastos podemos ver si hay margen para el ahorro dentro de esos esquemas.
 ¿Qué esperas? Pon al día tus finanzas y no gastes más de lo que percibes.
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